lunes, 2 de marzo de 2020

Sé que mucha gente conoce a  las metodologías ágiles, y otras tantas las viven en su vida laboral, pero como también se que no es un tema tan conocido en la educación, me permito poner en este espacio el manifiesto ágil, en español.

primero, el link https://agilemanifesto.org/iso/es/manifesto.html

ahora, una transcripción de los principios. Está dirigido al desarrollo del software, a partir de mañana el desafío es adaptarlo a la educación en general, especialmente a secundario, superior y universitario.

Principios del Manifiesto Ágil



Seguimos estos principios:Nuestra mayor prioridad es satisfacer al cliente
mediante la entrega temprana y continua de software
con valor.

Aceptamos que los requisitos cambien, incluso en etapas
tardías del desarrollo. Los procesos Ágiles aprovechan
el cambio para proporcionar ventaja competitiva al
cliente.

Entregamos software funcional frecuentemente, entre dos
semanas y dos meses, con preferencia al periodo de
tiempo más corto posible.

Los responsables de negocio y los desarrolladores
trabajamos juntos de forma cotidiana durante todo
el proyecto.

Los proyectos se desarrollan en torno a individuos
motivados. Hay que darles el entorno y el apoyo que
necesitan, y confiarles la ejecución del trabajo.

El método más eficiente y efectivo de comunicar
información al equipo de desarrollo y entre sus
miembros es la conversación cara a cara.

El software funcionando es la medida principal de
progreso.

Los procesos Ágiles promueven el desarrollo
sostenible. Los promotores, desarrolladores y usuarios
debemos ser capaces de mantener un ritmo constante
de forma indefinida.

La atención continua a la excelencia técnica y al
buen diseño mejora la Agilidad.

La simplicidad, o el arte de maximizar la cantidad de
trabajo no realizado, es esencial.

Las mejores arquitecturas, requisitos y diseños
emergen de equipos auto-organizados.

A intervalos regulares el equipo reflexiona sobre
cómo ser más efectivo para a continuación ajustar y
perfeccionar su comportamiento en consecuencia.



Prefacios y reflexiones

Pasó un mes desde que creé el blog de educación ágil(e). La razón de no publicar inmediatamente se basó en mi afán de investigar más sobre un tema conocido, pero de lo que hay mucho escrito últimamente. Ser “ágil” esta de moda.

Pero como toda modorra debe ser contenida, la modorra pedagógica se esfuma finalizando Febrero y es reemplazada por unas ganas de comenzar el calendario académico.

Y como mi base es la Historia (hace mil años me recibí de profe de Historia, y aunque ahora presuma de ser Tecnólogo, tengo mi inconfesable pasado de fotocopias y manuales de escuela Media), vamos a comenzar por el pasado, para rápidamente tratar de bocetar, al menos, una parte del futuro de la Educación.

Hace un par de años estaba buscando material para complementar ABP y trabajo colaborativo para la cátedra de TEcno III, cuando me topé con algo llamado “scrum”. Lo leí y decidí seguir profundizando en esta temática, las metodologías “Ágiles”. Pero luego se convirtió en una nota al pie de otros temas ¡Hay tanto por enseñar y un cuatrimestre es tan poco tiempo! De todas formas,  siempre me quedó dando vueltas la heroica historia de un grupo de desarrolladores que con el nuevo milenio se juntan a preparar una nueva forma de encarar el tabajo por proyectos.

 Y ahora mismo, en educación, hay muchas técnicas para preparar trabajos por proyectos, pero son tan intrincadas que lo son todo, menos ágiles, se presentan estáticas, caóticas, con plazos anuales... y por supuesto que presentan temas “prefabricados”, servidos a los estudiantes, los verdaderos protagonistas, como una manufactura ya realizada(en un colegio secundario que pretende ser de vanguardia, me dieron un documento con mas de cinco páginas de requerimientos para trabajar con proyectos, en el que se pretendía que unifique inteligencias múltiples, filosofía intitucional, rúbricas, palito, bombón, helado...).